miércoles, 8 de enero de 2014

Religión o Salvación. Religión o Relación con Jesus

Me gustaría explicar sencillamente la diferencia que hay entre una religión y la Salvación. La  diferencia que hay entre una Religión y una sana relación espiritual con Dios.
Las religiones, sea la que fuere. Son intentos que el hombre inicia para tratar de llegar a Dios. El problema que toda religión tiene, aún las cristianas. Es que todo intento por llegar a Dios por parte del hombre está destinado al fracaso. Algunas usan el camino del ascetismo, otras de filosofías, otras la oración o meditación o lo que fuere. Puede haber tantas religiones como culturas hay en el Mundo. Pero hay un solo Dios. Todo intento humano por llegar a Dios termina si o si en fracaso porque el hombre nunca puede agradar a Dios. El profeta Isaias dice que el mejor acto de justicia que puede hacer un hombre es un trapo de inmundicia para Dios. Con esto el profeta trata de explicar que el mayor de los esfuerzos que hagamos no pueden llegar a ser digno para llegar a Dios. Hay una barrera que no podemos pasar nunca y es el pecado. El pecado es esa fuerza que nos tira constantemente hacia abajo y nos aleja de Dios y por más que la resistamos terminamos cayendo. Es una ley imposible de superar con mi esfuerzo porque es como la Ley de Gravedad. En cambio la salvación no es algo que parta del hombre. Por el contrario Dios se reveló al hombre y los que creemos que las Sagradas Escrituras son la revelación de Dios nos encontramos al estudiarlas que es Dios quien quiere SALVAR AL HOMBRE. LA SALVACIÓN NO ES UN ESFUERZO DEL HOMBRE SINO ES LA VOLUNTAD DE DIOS PARA EL HOMBRE. Por eso diseño Dios en su sabiduría un plan perfecto para que todo hombre pueda ser salvo y tener una base solida para su salvación. Dios es Amor. Dios es Misericordioso, Pero Dios es Justo. No puede salvar al hombre sobre la base del amor porque rompería su justicia. El gran dilema que Dios tuvo que solucionar es como SALVAR POR AMOR SIN MANCHAR SU DIVINA JUSTICIA PERFECTA. Solo Dios podía hacerlo. Ningún hombre por más que se esfuerce durante toda su vida podía ser considerado justo ante Dios. Isaias 64:6 expresa ello. Lo más justo de nosotros es inmundicia para Dios. Por eso todos estamos destituidos de poder acceder a su gloria. Romanos 3.23 dice"por cuanto todos pecaron,  y están destituidos de la gloria de Dios"
Esta muy claro. Nadie ni el mas religioso de todos los hombres puede acceder a la justicia de Dios a no ser que entre en el mismo plan que Dios hizo para salvarlo. En Romanos 6.23 tenemos la consecuencia del pecado porque dice: " Porque la paga del pecado es muerte". Es lapidaria esta frase, si todos pecamos y si la paga del pecado es la muerte desde el hombre no hay manera de cambiar nuestro destino. No hay religión ni filosofía que nos pueda salvar. El mal esta en nosotros y ese mal se paga con la muerte. Pero la otra mitad del Rom 6.23 nos da una esperanza porque el verso al terminar dice " mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. "
Este verso entonces nos empieza a mostrar la salida. " Rom 6:23  Porque la paga del pecado es muerte,  mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro".  Hay una dádiva un regalo de Dios para nosotros por el que podemos alcanzar la salvación y ese regalo no es una religión es Jesús.
Todo aquel que no entienda o no acepte el regalo de Jesús acabará en un horrible lugar que el mismo Jesús y el Profeta Isaias definen como el lugar donde el gusano nunca muere ni la llama nunca se apaga. Ver Marcos 9: 43-46. Isaias 66:24.Lucas 16:22-25.Apocalipsis 3.20.
Estos versículos dan verdadero terror, pero no te asustes porque ya establecimos que en Jesús había un regalo para nuestras vidas y que ese regalo iba a darnos la salvación. No te va a salvar una religión pero si podrá hacerlo Jesús si encuentras en las Sagradas Escrituras como llegar a ser salvo y eso es lo que quiero llegar a explicarte. No serás salvo por una religión sino por encontrarte y tener una relación con Jesús.
Jesús no vino a fundar una religión sino a salvar a la humanidad toda. En ella esta tu vida y la mía. Veamos entonces como es el plan de Dios para salvarnos. A Ti y a mi. Ya dejamos sentado que somos todos pecadores y que la paga que todos merecemos es la muerte. Romanos 3.23 y 6.23. Entonces Dios mismo decidió romper con esa barrera que era el pecado que nos destruye y entonces poder relacionarnos con Él sin manchar su justicia. Si la paga del pecado es la muerte. La tuya y la mía. Dios se hizo hombre para pagar tu deuda y mi deuda muriendo en nuestro lugar. Pagando con su muerte mi deuda y tu deuda. Jesus murió para pagar nuestros pecados. Si tienes una deuda y tu casa va a remate y tu familia va a la calle pero aparece alguien que paga esa deuda. Tu familia quedará a salvo. No importa si esa deuda la pagaste vos o lo pago un tercero lo importante es que alguien la pago. Jesús vino con una única finalidad. Morir por tu deuda y la mía para que podamos acceder a Dios. 1Co 15:3  Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí:  Que Cristo murió por nuestros pecados,  conforme a las Escrituras; 1Co 15:4  y que fue sepultado,  y que resucitó al tercer día,  conforme a las Escrituras.
Lo importante ahora es como hago para acceder a ese regalo de la salvación. Porque el que la paga este realizada no es suficiente. Yo primero debo sentirme inmundo y pecador porque lo soy ante Dios. Ante Él por mi siempre seré indigno. Pero por Jesús ahora tengo acceso a Dios porque si creo que es Dios hecho carne. Creo que murió por mis pecados y creo que resucito. Entonces puedo iniciar una relación con Jesús. NO UNA RELIGIÓN PORQUE DE NADA ME SERVIRÍA. SINO QUE PUEDO EMPEZAR A RELACIONARME. Conocerle, hablarle, consultarle mis problemas, inicio una relación de amistad de amor con Jesús porque  se y CREO que ES DIOS, Y QUE MURIÓ POR MI. Ahora entonces viene lo mas hermoso Juan 1: 12 dice: "Mas a todos los que le recibieron,  a los que creen en su nombre,  les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; " Ahora entendemos mejor el plan de Dios. Debo Creer en Jesús. Creer que murió por mis pecados. Creer que resucito y puedo entonces tener una relación porque mi redentor vive. Pero si quiero ser llamado hijo de Dios debo recibirle y creer en su nombre. Un verso muy hermoso que esta dirigido a una iglesia que por entender el cristianismo como una religión y no como una relación con Jesús lo había dejado afuera. Y este verso esta en  Apocalipsis 3.20 dice: "He aquí,  yo estoy a la puerta y llamo;  si alguno oye mi voz y abre la puerta,  entraré a él,  y cenaré con él,  y él conmigo".
Si has entendido el Cristianismo como una religión puede que Jesús hoy este afuera de tu vida golpeando para entrar. Por eso debes responder estas preguntas con sinceridad. ¿ Eres pecador? ¿Quieres el perdón de tus pecados? ¿ Crees que Jesus murio por tus pecados y que resucitó para tener una relación contigo? ¿Estas dispuesto a dejar entrar a Jesús a tu vida, no como un invitado sino como el dueño de casa es decir el dueño de tu vida? ¿Quieres aceptar a Jesús como tu Salvador y como el Señor de tu Vida?
Si a estas preguntas dijiste si en tu interior entonces solo dile. Señor Jesús. Creo en ti. Creo que siendo Dios te hiciste hombre para morir por mis pecados. Creo que resucitaste y hoy estas sentado a la derecha del padre. Creo que puedes cambiar mi vida. He sido pecador. Pero quiero que tu me cambies. Limpia todas mis rebeliones. Limpia y perdona todos mis pecados y te acepto como el Dueño de mi vida. Como mi único Señor. Tu eres mi único Dios, mi único Señor, mi único Rey. El único que merece mi adoración y veneración. Te acepto como mi Salvador y mi Señor. Transformame. Cambiame. Quiero hablar y relacionarme contigo. Quiero cambiar mi vida. Estoy arrepentido de  mi antigua vida y hoy me vuelvo a ti. Renuncio a mi manera de vivir alejada de ti. Pecadora. Rebelde para con tu voluntad. Renuncio a vivir como se me  da la gana quiero vivir conforme tu me enseñes. Renuncio a Satanás. Renuncio a todos los demonios y pactos que pueda haber hecho en mi vida. Los rompo ahora en el poderoso nombre de Jesus. Solo a ti te amo como mi Dios. Solo a ti amaré. Solo a ti te escucharé. Solo a Ti amado Jesus te seguire hasta el final. Sálvame. Hoy acepto este regalo de tu salvación. Lo creo. Amen.

Si hiciste esta oración has obtenido el regalo de tu salvación. Romanos 10: 9 dice " si confesares con tu boca que Jesús es el Señor,  y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos,  serás salvo"
La salvación es un regalo de Dios. Y se basa en la obra de Jesús para que nadie se siente mas justo o mejor que el de al lado. Si la salvación fuera por mi obrar podría considerarme mejor que otro. Pero como la salvación solo es una regalo de Dios no soy mejor que nadie. Nadie puede sentirse mejor que el de al lado. Pablo lo dice en Efesios 2: 8-9 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe;  y esto no de vosotros,  pues es don de Dios;   no por obras,  para que nadie se gloríe.
Nunca caigas en el error de creer que el Cristianismo es una religión. Ninguna religión puede salvar. Solo Jesus puede hacerlo. Ahora lo importante es que te consigas una biblia para estudiarla y leerla. Y busques algún grupo con quien puedas estudiar la palabra de Dios y que puedan ayudarte ministrarte para que puedas hacer cada día una nueva experiencia personal con Jesus. Si sos de Merlo o San Justo contactate conmigo que con gusto podremos juntarnos a orar, hablar con nuestro amado Jesus y estudiar su palabra para saber cual es su perfecta voluntad en nuestras vidas. Solo Cree. Para el que cree todo es posible.

EL CUERPO DUELE, POR ESO SANEMOS NUESTRAS EMOCIONES. LA CRUZ TIENE PODER.

Mat 11:28  Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 

EMOCIONES EXPRESADAS, EMOCIONES SUPERADAS.EMOCIONES QUE SE PONEN EN LA CRUZ. SON EMOCIONES QUE SE PUEDEN SANAR.  Algunos se identifican con  sus emociones, otros encuentran dificultad en su planteamiento, pero lo que nadie me puede negares que cuando las emociones negativas se nos ponen de manifiesto nuestro cuerpo, a nivel físico, se resiente. LITERALMENTE NOS ENFERMAMOS. Que sabio que eran nuestros abuelos cuando nos decían no te hagas mala sangre. Hoy la medicina sabe que la mala sangre existe y es porque esta inundada de cortisol  y  otras hormonas que generamos cuando nos invaden las emociones y sentimientos negativos. Como por ejemplo el Rencor, Raíces de amargura. Envidias. Celos.Culpas. Sentimientos de inferioridad etc.

Ante una misma dolencia o enfermedad su manifestación física se desarrolla de una u otra manera dependiendo del estado de ánimo con el que la afrontemos. En enfermedades como el cáncer o lafibromialgia está demostrado que el aprender a gestionar las emociones y encontrar cierto equilibro emocional, hace que la presencia de sentimientos positivos ayude a la recuperación del paciente. ¿Qué es una enfermedad en si misma? No es más que una alteración del estado normal de nuestro organismo, o parte de él, por no poder recibir lo que necesita. Algo así como un CONFLICTO interno. La persona se constituye en cuerpo (físico) y mente (raciocinio y emociones), ambos son necesarios para el buen funcionamiento del organismo. Por tanto, tan importante es atender la carencia física que está sufriendo un determinado órgano, como atender las necesidades emocionales que tiene un paciente para combatir dicha dolencia. ¿Lasolución? LA PREVENCIÓN.  Si aprendemos a cuidarnos física y emocionalmente evitaremos la aparición de muchas alteración psicofisiológicas o las combatiremos con mayor efectividad encaso de que se nos presenten.
Se trata de un proceso de ADAPTACIÓN a nosotros mismos y al medio en el que nos desarrollamos. ¿Cómo reaccionaríamos una dolencia emocional con una alteración física?
Para hacerlo de manera clara y sencilla enumeraré los órganos que se suelen ver afectados cuando no hemos solucionado emocionalmente algo que nos preocupa.
- HÍGADO: hoy especialistas lo vinculan  con la ira, el enfado, y la agresividad.

- CORAZÓN E INTESTINO DELGADO: Relacionado con la euforia, histeria, excitación, hipersensibilidad y nerviosismo.

- ESTÓMAGO, BAZO Y PÁNCREAS:  Se ven alterados por desequilibrios emocionales como la ansiedad, la duda, el escepticismo y los celos.

- PULMÓN E INTESTINO GRUESO.  Guardan relación con las dificultades para comunicarse cuando uno quiere imponer su palabra, el exceso de autoridad y el dominio sobre los demás.

- RIÑÓN Y VEJIGA. Vinculados al miedo, la falta de autoestima, la timidez y la desesperanza

Como podemos ver hoy la medicina que estudia las relaciones psicosomáticas ha encontrado una relación-  EMOCIONES y ÓRGANOS van de la mano, por ello es tan importante hacerle caso a la expresión de las primeras para evitar  disfunciones en los segundos.

Es por eso, que debemos más que nunca echar mano de la Palabra de Dios. Debemos apropiarnosla, creerla,proclamarla y por fe se sanos de nuestras emociones, nuestros sentimientos y nuestro cuerpo.
Isaias dice Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.  Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados;el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

Tomemos esta palabra y sanémonos. El sufrió por nosotros para nuestra salud, para nuestra salvación. No tenemos razón por la que debemos seguir envenenando nuestra salud con emociones que deben quedar en la cruz de Cristo.
Mat 11:28  Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

 Vayamos a la Cruz, dejemos ahí y emociones y sanemos nuestra alma y cuerpo.
nuestros conflictos

Si sanamos nuestra alma. Sanaremos también nuestra biología.

Comentaré algunos descubrimiento que la ciencia esta realizando. Es increible como la medicina y la ciencia en la actualidad, afirman principios que siempre los hombres de fe sostuvieron. Lo que otrora fuera tán despreciado por la ciencia ahora es descubierto por ella. Siempre los hombres de fe supimos que la sana espiritualidad no solo salvaba nuestra alma sino que también podía sanar nuestras heridas del alma. Los hombres de fe siempre supieron que nuestras creencias podían afectar nuestro ser. Para el que cree todo es posible. Para el que tiene un encuentro con su Dios todopodero, ya no importa lo grande de sus problemas sino lo grande que es su Dios.
El Dr. Juan Hitzig es autor del libro"Cincuenta y tantos" Cuerpo y mente en forma aunque el tiempo siga pasando. En la página de Gerontología de la Universidad Maimónidesse lee:  No hay duda de que el ser humano vive cada vez más. ¿Cómo hacer para que esta longevidad no sea una acumulaciónde dolencias y enfermedades, sino una etapa vital, plena de experiencias y desarrollo personal?  El profesor sostiene con humor que: "El cerebro es un orgáno fácil de engañar; si sonríes cree que estás contento y te hace sentir mejor". Explica que elpensamiento es un evento energético que transcurre en una realidad intangible pero que rápidamente se transforma en emoción (del griego emotion, movimiento), un movimiento de neuroquímica y hormonas que cuando es negativo hace colapsar anuestro organismo físico en forma de malestar, enfermedades e incluso de muerte. Con los años, el Dr. Hitzig ha desarrollado un alfabeto emocional que conviene analizar
Las conductas con R:
Resentimiento,
rabia,
reproche,
rencor,
rechazo,
resistencia,
represión.........

Son generadoras de cortisol, una potente hormona del estrés,cuya presencia prolongada en sangre es letal para las células arteriales ya queaumenta el riesgo de adquirir enfermedades cardio-cerebro-vasculares.

Las conductas R generan actitudes D:
Depresión,
desánimo,
desesperación,
desolación.

En cambio, las conductas con S:
Serenidad,
silencio,
sabiduría,
sabor,
sueño,
sonrisa,
sociabilidad,
sedación.........

Son motorizadoras de Serotonina, una hormona generadora detranquilidad que mejora la calidad de vida, aleja la enfermedad y retarda lavelocidad del envejecimiento celular.

Las conductas S generan actitudes A:
Animo,
aprecio,
amor,
amistad,
acercamiento.

Fíjate que así nos enteramos de que lo que siempre se llamó"hacerse mala sangre" no es más que un exceso de cortisol y una faltade serotonina en la sangre.

Algunas reflexiones más del Dr. Hitzig:

• Presta atención a tus PENSAMIENTOS pues se harán PALABRAS.
• Presta atención a tus PALABRAS pues se harán ACTITUDES.
• Presta atención a tus ACTITUDES porque se harán CONDUCTAS.
• Presta atención a tus CONDUCTAS porque se harán CARACTER.
• Presta atención a tu CARACTER porque se hará BIOLOGIA.

Terminando el comentario paso a reflexionar un poco. La biblia nos dice que de la abundancia del corazón habla nuestra boca. Nos enseña que no es lo que entra sino lo que hay en nuestro corazón lo que contamina al hombre. Si nuestro corazón esta podrido difícilmente podremos hacer lo que el Dr. Hitzig nos propone. En primer lugar yo relacionaria la retroalimentación permanente que nuestros sentimientos hacen a nuestros pensamientos. Y como asimismo nuestros pensamientos retroalimentan nuestros sentimientos. Entonces me pregunto ¿ Cómo podría una persona que tiene su corazón podrido por heridas infectadas empezar a tener pensamientos hermosos?
Que me perdonen pero es pretender que un árbol de manzanas de como frutos unas hermosas  peras. Necesitamos primero sanar ese corazón herido. Necesitamos primero convertir esa vida en  algo nuevo y para ello necesitamos nuestra fe. Necesitamos a Cristo en nuestro corazón. Entonces tendremos un nuevo nacimiento. Una nueva naturaleza. Entonces si,  NO  ya nosotros sino NUESTRO REDENTOR podrá cambiar nuestro corazón. Darnos una nueva naturaleza. Tendremos nuevos sentimientos. Nuevos pensamientos. Nuevas palabras habran en nuestra boca. Nuevas actitudes, nuevas conductas. Un nuevo carácter y entonces una nueva biología. Pero pretender hacer esto sin nuestro redentor es solo una utopía. Pero con nuestro amado redentor esto es posible. Entonces nuestro lamento se convertira en baile y podremos hacer lo que Pablo nos enseña Filipenses  4:8  Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. 
En la biblia tenemos dos palabras griegas que se traducen como vida. ZOE y BIOS. Zoe se refiere básicamente a nuestra vida eterna, mientras que Bios a nuestra vida biológica. Lo que la ciencia esta descubriendo no es mas que lo que Jesus siempre nos enseño. Que nuestra vida eterna, esa vida abundante que vino a derramar nuestra ZOE, podría cambiar nuestra BIOS.  En definitiva lo que la ciencia esta descubriendo es " Cree en el Señor Jesucristo y serás Salvo"

Como Vivis en un Desierto o en Un Río de Agua Viva:



Recuerda el momento en que llegaste a conocer a Jesucristo. ¡Ese sí que fue un día maravilloso! Verdaderamente, la experiencia fue un salir de las tinieblas para pasar a la luz. ¿Quién puede describir el misterio de Dios viviendo dentro de uno y el encanto resultante del compañerismo y la comunión con él? Te acostabas feliz y sonriente, y al otro día despertabas todavía sonriendo. Tu alegría y paz eran inmensas. Tu semblante había cambiado y, además, todos los que te conocían lo notaron.
Memorizar las Escrituras era un deleite que no demandaba ningún esfuerzo; la oración, algo incesante; y una permanente alabanza a Dios por la maravilla de su creación marcaban el compás del día. Ansiedad, pesimismo, temor... eran cosas de un pasado que de pronto parecía muy lejano, apenas si un vago recuerdo. Dios te amaba y lo sabías.
Pero un día, sin darte cuenta hubo una transición y te encontrabas nuevamente haciendo frente a fracasos y derrotas de diferentes maneras. Seguramente leíste una cantidad de libros sobre consejos y de técnicas, que te ofrecían liberación instantánea.
Toda esa literatura describía elocuentemente tu situación, pero no obstante te dejaba tan impotente como antes para escapar de ella. Cuanto más leías, mayor era la frustración, ira y depresión.
A mi me paso. ¿No se daban cuenta esos autores que yo no necesitaba motivación, que yo quería ser como Jesús, que yo quería agradar a Dios, pero que simplemente no podía? ¿No comprendían que si yo pudiese hacer lo que hizo Jesús, él no habría necesitado venir?
Si en alguna medida yo llegaba a realizar todo lo que se me aconsejaba y enseñaba y me perfeccionaba entonces estaría realizado, sería una persona aceptable a Dios.
Me encontré también toda una variedad de programas. Muchos escritores de renombre vinieron a compartir sus recetas.
¿Existiría alguna clase de fórmula mágica que me librara a mí y a otros de la misma situación de fracaso?.
¿Por qué será que la experiencia cristiana es así tan difícil?¿Y por qué será que muchos de nosotros luchamos durante años por alcanzar la espiritualidad a través de toda una serie de metodologías, programas y técnicas, y cuando esas cosas nos defraudan renunciamos y nos resignamos a una vida de mediocridad, frustración y depresión ?
¿Es ésta la vida abundante acerca de la cual habló el Señor?
¿Habló él de una vida derrotada, turbulenta, esforzada? ¿De una vida de permanente súplica por un gozo que no se experimenta y de esclavitud a emociones, pensamientos y conductas para todos aquellos que osaran clamar a su nombre? La vida que él vino a traer, ¿estaría caracterizada por conflictos en el seno de las familias, por interminables visitas a los consejeros o psicoanalistas, y por una depresión tan profunda que muchos desearían no seguir viviendo con tal de lograr un poco de paz?
Oimos decir "Acepte a Jesús hoy, para no ir al infierno cuando muera". Sin embargo, a poco de haberlo aceptado se nos dijo: "Jesús murió por sus pecados, ahora usted debe esforzarse por agradarle y ser aceptos a él".
Y, consecuentemente, el clamor de muchos es: "No puedo agradar a Dios; no puedo cambiar. ¿Cómo me libro de este infierno que vivo diariamente?"
¡Cuántas vidas agobiadas por un sentido de culpabilidad ante las evidencias de la propia insuficiencia humana! Es que aquello que a la mayoría de los cristianos se nos ha enseñado y lo que la experiencia confirma es que hemos hecho, es precisamente aquello que no funciona.
Sin embargo, después de cumplir con todos los pasos recomendados por un determinado método o programa, o de habernos apartado totalmente de cualquier esquema típico, el cambio no se ha producido, y nuestro fracaso e insuficiencia se nos hace aun más profundo y doloroso.
La solución ha de hallarse en la sencillez del evangelio; una sencillez que se ha perdido en medio de la puja por imponer nuevos programas, métodos y técnicas , todos síntomas de la incredulidad.
La respuesta no es algo que nosotros debamos hacer sino algo que debemos creer. Ese gran secreto, que ha permanecido oculto por demasiado tiempo ya, es éste: ¡el crecimiento cristiano es sencillamente aceptar lo que siempre hemos tenido desde el principio, desde el día en que le entregamos nuestra vida a Cristo! Y esta vida sencilla –la vida cristiana victoriosa- solamente puede experimentarse permaneciendo en Él.
La vida abundante no es una meta por la cual esforzarse, sino algo otorgado y a partir de lo cual la experiencia cristiana debe tomar sentido y coherencia. Mi aceptación no está fundamentada en lo que hago sino en lo que soy. Para experimentar la vida abundante no es necesario que yo imite a Jesús sino que participe de su vida; no es necesario que trabaje y me esfuerce por creer sino que trabaje porque creo.
De esto podemos estar plenamente seguros: si la vida cristiana abundante requiere de gran determinación personal, fuerza de voluntad, inteligencia, talento y capacidad, entonces todos nosotros somos demasiado débiles, ciegos y necios como para alguna vez alcanzarla.
Pero esto no puede ser así si le creemos a las Escrituras:
Isaias 35:8 dice " Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad; no pasará inmundo por él, sino que él mismo estará con ellos; el que anduviere en este camino, por torpe que sea, no se extraviará".
¿Leiste bien? Si. " Por torpe que sea no se extraviará".
Bueno entonces me queda alguna esperanza; Porque por torpe que yo sea no me voy a extraviar del camino a la Vida abundante que se me prometió.
Experimentando vida abundante:
¿Cómo, entonces, puedo experimentar esta vida abundante?
La respuesta de Dios está preparada para caer dentro del alcance del débil, del fracasado, del despreciado, del ignorante, del frustrado y del desesperanzado. La respuesta está en la sencillez de la vida que permanece en él. "Cristo en vosotros, la esperanza de gloria" (Colosenses 1:27).
La respuesta de Dios para la vida abundante será siempre increíblemente sencilla; el cristiano debe aprender a creer en esta sencillez y recibirla.
Solo se requiere Fe.
El problema radica en que nosotros nos asignamos un patrón de aceptación mucho más alto que el de Dios. Por tanto, todo aquel que quiera entrar a la vida de fe y descanso deberá experimentar primero la lucha y el fracaso que deviene de su propio esfuerzo.
Solamente cuando llegamos al punto de renunciar al esfuerzo propio encontramos la respuesta sencilla de Dios, después de haber agotado toda alternativa o recurso concebible. ¿ Para que insistimos en trabajar hasta agotarnos?
La respuesta de Dios es simple, pero para que él pueda llevarnos al punto de aceptarla, primero debe guiarnos a través de experiencias de vida que nos dejarán exhaustos, y sin esperanzas en nosotros mismos y en los demás, y, con un corazón dispuesto a creer, preparados para escuchar lo que Dios dice.
No es sino hasta que nos negamos a confiar en nuestras fuerzas que comenzamos a confiar en Dios.
A lo mejor estas derrotado porque estas en el proceso de aprender a renunciar a vos mismo.
Nuestra vida cristiana comenzó con una sencilla experiencia de fe, al pie de la cruz. No obstante, a través de la incredulidad abandonamos esa posición, buscando recur­sos interiores y confiando en nuestro yo, de manera muy similar a Israel en el desierto. Cuanto más nos alejamos de la cruz mayor es nuestra confusión y desencuentro.
Pero si esta es tu situación, estas cerca de encontrar la sencillez perdida
Tengamos ánimo, porque el propósito de Dios es llevar­nos a todos a una vida de paz y de gozo. "Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?" (Romanos 8:31).
Todo lo que estás sufriendo tiene un propósito, y aunque no lo veas en el momento la mano de Dios en ello no tengas dudas que la verás Y cuando llegues a ver de dónde él te ha sacado, entonces estallarás en alabanza.
"Como tú no sabes cuál es el camino del viento, o cómo crecen los huesos en el vientre de la mujer encinta, así ignoras la obra de Dios, el cual hace todas las cosas". (Eclesiastés 11:5).
"Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo" (2 Corintios 11:3).
Nunca la solución a nuestros problemas y desiertos es algo que debemos hacer. Siempre que pude salir de un desierto es porque entendí que no se trata de hacer sino de CREER.
Nunca la solución puede estar en quien tiene el Problema.
La solución va a estar en quien puede transformar al que lo tiene.
El hacer siempre lleva tus ojos denuevo a tu Yo, tu Ego, CREER lleva tus ojos a tu redentor, Hebreos 12.1-2
La Solución nunca va a estar en hacer algo o en no hacer otra cosa. La única solución siempre es Cristo. Aférrate a Él. Abrázalo, ámalo. Sólo Él es quien puede cambiar y transformar el desierto en un fresco río. Solo Él nunca nosotros.
El discipulado que haga hincapié en lo que debes hacer o no hacer es terrenal, nos pone pesadas cargas que nunca podemos llevar y que solo nos llevan a la frustración. Nos impone enseñanzas que solo apelan a nuestro entendimiento y a nuestra fuerza de voluntad para ponerlas por obra.
Nos lleva a tener listas interminables de cosas para hacer y de cosas para no hacer.
Pero veamos:
Debo orar más.
Debo estudiar más la Biblia.
Debo poner por obra lo que aprendo.
Debo no faltar a las reuniones.
Debo ser espiritual.
Debo mejorar mi testimonio.
Debo ser ejemplo en mi familia.
Debo ser un mejor esposo/a.
Debo ser un mejor padre/madre.
Debo ser un mejor hijo. Etc. Etc. Etc.

No debo ser de doble ánimo.
No debo mentir.
No debo pecar.
No debo ser carnal.
No debo callar el mensaje del evangelio.
No debo desobedecer a mi pastor.
No debo etc etc etc etc

Lo curioso de estas interminables listas, es que en realidad no necesitamos de un maestro para hacerlas. Cualquiera de nosotros podría escribirlas y hacer libros enteros de ellas. Pero como si esto fuera poco, estamos repletos de maestros que nos dan nuevas listas cada predicación o en cada reunión y estas listas solo aumentan nuestra culpa por fallar y nuestra frustración al no poder con ellas. Esta frustración hace que pongamos mas esfuerzo y más empeño pero solo volvemos a fracasar hasta sentirnos tan frustrados, tan desilusionados que muchas veces pasa por nuestras mentes dejar el camino.
Satanás es un especialista en sugerirnos ello y en hacernos sentir que después de todo, el camino no es para nosotros o que nosotros no somos dignos de tal camino.

Ahora te pido un simple ejercicio. Analicemos el Sujeto en cada una de las oraciones de las dos listas anteriores. Te vas a encontrar con el sujeto no esta escrito porque es un sujeto tácito. Entonces para encontrarlo solo debes preguntarte. ¿Quien debe hacer o no hacer esto?
La respuesta es el sujeto y el sujeto de todas estas oraciones es nada menos que YO.
Yo debo hacer o Yo no debo hacer.

Esta manera de vivir la vida cristiana y de discipular me centra siempre en mi yo. Entonces si fracaso me lleva a la frustración pero si tengo éxito, el resultado puede ser peor aún; porque YO soy el exitoso. Yo soy el que pudo y por ello Yo soy mejor que el de a lado mío que no pudo. Entonces Yo puedo juzgarlo- Yo puedo hacerlo sentir culpable y humillarlo porque debo destruir su YO mientras cada vez hago más grande mi propio YO, porque YO si pude y el no.

Lo que es más perverso todavía, es que generalmente se manipula a la gente con la culpa, haciéndolo siempre estar en deuda, siempre esclavos. Como si pagaran solo el mínimo de la tarjeta de crédito mientras  que la deuda original siempre es más grande. Siempre se está haciendo ver el error, lo que se debe mejorar. Lo que falta, y se usa la palabra no para edificar sino para destruir, para hacer sentir culpa, para que pueda tratar de alcanzar ser tan bueno como quien me enseña que por ser esforzado alcanzo la meta.
Por supuesto que esto se disfraza un poco, se lo enseña bajo una falsa capa de humildad pero en el fondo solo nos lleva a la frustración o a la soberbia.
Este sistema es perverso en sí. Y provoca verdaderos desastres en la vida de los discípulos.
Nos lleva si o si a la hipocresía y fariseísmo en el mejor de los casos a una bipolaridad donde un día estoy salvo y digno y otro día soy un reo de lesa humanidad que merece castigo.

Cuan distinto es lo que nos enseña la Palabra de Dios para los que realmente la entienden:

Heb 12:2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.

Isa 35:8 Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad; no pasará inmundo por él, sino que él mismo estará con ellos; el que anduviere en este camino, por torpe que sea, no se extraviará.

Como no vamos a vivir en el desierto si no ponemos los ojos en Jesús siempre los penemos en mi YO. Mi Yo que fue victorioso o Mi Yo que fracaso, pero nunca en mi Redentor.
Supongamos que quien te enseña se centra una hora en mostrarte cada uno de tus errores, cada uno de tus fallas cada uno de tus derrotas. Cada uno de tus problemas y te da grandes listas para hacer y para no hacer.
Seguramente te saldrás muy mal de ese encuentro, sobre todo porque no necesitas que te muestren esos errores porque el Espíritu Santo ya te los ha marcado y seguramente sin hacerte sentir tan mal. Porque el Espíritu Santo es sumamente amoroso. Y tampoco necesitas que te den listas de cosas para hacer o cosas para no hacer porque estas listas puedes hacerlas tu mismo.
Pero ahora imagina otra escena:
Quien te enseña en vez de hacer lo que dijimos esta hablándote durante una hora del Poder de nuestro Redentor. Te habla de la obra en la cruz. Te habla de cuanto te ama. Te habla de su amor incondicional. Te habla de aquel que tiene poder para cambiarte, para transformarte. De Aquel que pudo caminar sobre las aguas. Que pudo resucitar muertos. Que convirtió a cobardes en valientes. A tartamudos en líderes y patriarcas. Que sana. Que salva. Y que lo más increíbles que consumó su obra. Que no importa cuanto falles, Ese Redentor invencible vive en Ti. Y que no importa cuantas veces caigas el siempre es poderoso. Que solo tienes que dejar de verte a vos mismo y poner los ojos en Él en su poder. Porque Él es el único que puede vencer. No se trata de tu Yo se trata de Él. Y Él nunca fue vencido ni derrotado. Reconoce tu debilidad y no trates de ser fuerte, solo debes creer y confiar en ÉL.

El discipulado que viene del Espíritu Santo culmina donde comienza. “Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias” (Colosenses 2.6-7).
Por lo general, los cristianos pueden señalar rápidamente cinco cosas que necesitan hacer para Dios.
Sin embargo, son pocos los que pueden señalar cinco cosas que Dios está haciendo por ellos.
El discipulado espiritual hace hincapié en la obra de Él a favor de los creyentes. Debido a que fue creado, el hombre es un ser inferior que necesita al mayor; la insatisfacción es el resultado de entregarse a algo inferior, ya sea una causa, un método o aun a uno mismo. Para encontrar satisfacción, el hombre debe darse a lo mayor, al Creador. El discipulado no debe comenzar con Él y acabar en una obra inferior; el final debe ser como el comienzo. Así como Dios –no el esfuerzo propio– protegerá al discípulo del infierno en el futuro, Él –no el esfuerzo propio– protegerá al discípulo del infierno diario aquí en la tierra. El discipulado genuino debe revelar que la salvación y la victoria son dones dados por el Señor. Entonces, el final será como el comienzo y habrá regocijo y gratitud desbordantes.
EL GRAN SECRETO: NO SE TRATA DE HACER. SE TRATA DE CREER CON TODO TU CORAZÓN Y AFERRARTE A TU REDENTOR. NO YA YO SINO CRISTO EN MI.
Gal2:20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.